Cómo funciona Elsy
Elsy está diseñada para que a usted le resulte fácil empezar a utilizarla y a su ser querido le resulte muy sencillo usarla. Esto es lo que puede esperar.
Configúrelo usted mismo. Solo le llevará unos minutos.
Cree su cuenta y cuéntele a Elsy cosas sobre su ser querido. Su nombre, su idioma, de qué le gusta hablar, en qué necesita ayuda para recordar. Cuanto más le cuente, más personal se sentirá Elsy desde la primera conversación.
Puede añadir recordatorios para cosas como la medicación, las citas o las rutinas semanales. Invite a sus hermanos u otros miembros de la familia a compartir el panel de control.
A continuación, envíe a su ser querido un sencillo enlace. Solo tiene que pulsarlo y Elsy estará lista.

Su experiencia: solo una conversación.
Su ser querido abre la aplicación y pulsa un botón. Eso es todo. Sin menús, sin ajustes, sin contraseñas que recordar. Elsy le da la bienvenida por su nombre y le habla.
Puede tratarse de cómo les ha ido el día, de un recuerdo de hace años o de lo que les espera esta semana. Con el tiempo, Elsy llega a conocerlos: sus historias, sus preferencias, sus ritmos. Si hay algún recordatorio pendiente, Elsy lo introduce en la conversación con total naturalidad.
Cuanto más hablan, más le parece a Elsy que Elsy ya no es un dispositivo tecnológico, sino una presencia familiar.

Su experiencia: claridad entre visitas.
Su panel de control le ofrece una visión diaria de cómo van las cosas. No se trata de transcripciones ni de grabaciones. Elsy resume el bienestar de su ser querido de una forma que respeta su privacidad, al tiempo que le proporciona la información que realmente necesita saber.
Podrá observar patrones de estado de ánimo, niveles de participación y si las rutinas se mantienen. Si se produce algún cambio, como un descenso notable del estado de ánimo o un aumento de la confusión, sabrá que tal vez sea el momento de ponerse en contacto con ellos.
«De “Espero que estén bien” a “Sé cómo están”».

Diseñado para las personas, no para las pantallas.
Esto es algo que nos cuentan casi todas las familias. Elsy está diseñada precisamente para esta situación.
No hay que aprender a usar ninguna aplicación. No hay que navegar por ninguna pantalla. No hay contraseñas. Su ser querido solo tiene que pulsar un botón y hablar. Si es capaz de mantener una conversación telefónica, podrá utilizar Elsy.
Y como Elsy se basa en la voz, resulta ideal para aquellas personas a las que les cuesta leer el texto, pulsar botones pequeños o manejar interfaces complicadas. La tecnología pasa a un segundo plano. Lo único que queda es una conversación.
