Nadie debería pasar un día entero sin mantener una conversación de verdad.
Para las personas mayores que viven solas, el silencio que se produce entre visita y visita puede ser lo más difícil de soportar.
El círculo se va reduciendo.
Su ser querido solía tener una vida social muy activa. Vecinos, compañeros de trabajo, amigos. Pero, con el paso de los años, su círculo de relaciones se va reduciendo. Pueden pasar días sin que tenga a nadie con quien hablar de verdad. Le llama cuando puede, pero sabe que no es suficiente.

Una presencia en las horas intermedias.
Elsy está ahí para las conversaciones cotidianas. Les pregunta cómo les ha ido el día, escucha sus historias y recuerda lo que les importa. No sustituye a la familia. Es una presencia en esos momentos en los que no hay nadie más.
Y no se trata solo de apoyo emocional. Su ser querido puede preguntarle a Elsy cualquier cosa: qué hay hoy en las noticias, quién ganó el partido de fútbol de anoche, cómo se prepara una lasaña. Es una compañera que, además, resulta realmente útil.
Con el tiempo, Elsy va conociendo a su ser querido. Sus intereses, sus recuerdos, su sentido del humor. Cada conversación se basa en la anterior.

Cómo funciona en la práctica.
Conversaciones con voz natural, cuando lo deseen
Responde a las preguntas cotidianas: noticias, recetas, deportes, el tiempo y mucho más
Recuerda sus historias, sus gustos y sus intereses
Se adapta a su lenguaje y a su ritmo
Asistencia multilingüe en el idioma con el que se sientan más cómodos